DEIÀ

Enclavado entre las montañas de la Sierra y el mar Mediterráneo, es un pueblo donde artistas y escritores lo eligen por su ambiente bohemio y relajado. Le pertenece Llucalcari, a tan sólo tres kilómetros del pueblo. Su arquitectura tradicional y las maravillosas vistas lo convierten en una de las zonas más impresionantes de la isla. Tiendas y estudios de arte y artesanía abren sus puertas a los numerosos turistas que lo visitan año tras año, además de museos interesantes, como el Museo Arqueológico, el museo dedicado al pintor Norman Yanikun, el Museo Parroquial, la Casa Museo Robert Graves y el Museo de Son Marroig, la enorme finca del archiduque Luis Salvador. Cada año, los amantes de la música clásica pueden disfrutar del galardonado Festival Internacional de Deyà.